Monday, March 13, 2006

calor -here on en español, i will translate soon / also this one got me 500 pesos not dolares but pesos about 50 bucks, mmm?

Aquí estoy, otra vez tendría que sentirme libre en mi propia casa, en este altísimo departamento de esta airosa ciudad de México, pero ¿como iba yo a saberlo?, si cuando vine por primera vez, hasta me pareció fresco, hasta llegué a creer que seria frío en el invierno. En cierta ocasión, y en los albores de mi felicidad te decía: ¿Te imaginas? Ya me veo en esas tardes lluviosas y frescas de junio, tejiendo cobertores de lana, para los pies de cama, rebozos para los brazos, cobijitas para nuestra cachorrita que es tan friolenta, y un suéter a rayas azules y beiges, para ti mi amor, para que te tomes una taza de chocolate caliente, mirando toda la Ciudad por la ventana, como a ti te gusta.

Pero antes de despertar del ensueño y todavía en la blanca y fresca habitación de mi casa materna, pasó el invierno, un invierno de tres larguísimos días, en los que los meteorólogos de la televisión nos permitieron llevar un ligero jersey de algodón, pero no así el clima, y un ligero temor cálido entró en mi corazón hasta convertirse en terror, mi terror ante esta masa abrasadora que desde entonces ocupa mi cabeza, mi mente, mi cuerpo entero, que no me deja en ningún momento del día. Llegó como una maldición, no se anunció, y de repente un día, el mas largo y cálido de todos, cuando yo preparaba viandas frescas para alimentarnos, derritió tu amor, y se llevó la melaza restante a la casa de enfrente que es fría, habitada por una mujer alta, de cabellos rubios, que todo el día se pasea exhibiendo lindisimos sacos de lino, abriguitos de lana, bufandas y gorros de colores y guantes de punto que hacen juego con las medias gruesas; y al llegar a tu a ese lugar frío, tu amor como miel derretida se cristalizó en dulce mantequilla.

Y yo aquí, ataviada con una ligera túnica de algodón, que se humedece cada dos horas, soporto la masa cálida que me mantiene despierta toda la noche y solo me adormece para provocarme terribles alucinaciones, se pasea por toda la casa, la tiene ya toda ocupada, en cada rincón derrite cualquier partícula de felicidad.

Yo que creía que el punto de ebullición de la felicidad era mucho mas alto, pero en esta casa, todo se derrite al solo existir, la parafina de las velas en los candelabros escurre sin dar luz, los libros unen sus paginas y se mezclan todas las letras sin darme entendimiento, la limonada tiene temperatura de café, y la comida sabor a infusión, ya ni los borreguitos de barro quieren pasear, la madera de los muebles antes crujía al secarse, pero ahora ya esta tán débil que debo sentarme en el piso, pongo una frazada húmeda, pues si mi piel desnuda lo toca, se fundirían en uno solo, las flores y plantas crecieron frondosas durante dos horas y luego se volvieron una sopa hirviendo que todavía burbujea dentro de floreros y macetas.

Antes lograba consolarme mirando nuestra foto en un nevado paisaje, pero cual ha sido mi sorpresa, que el otro día al estarla mirando me pareció ver que lo que antes era un pequeño bosquecito nevado que se hallaba situado a la derecha de la fotografía, ahora reflejaba un verde mas claro, solté la foto con sorpresa y la guardé, pensando que quizá la visión era debida a las gotas de sudor que entraban por mis ojos.

Pero al otro día, no sin temor, me dirigí al álbum, como adivinando el oscuro presagio, y mire como el bosquecito era ahora un conjunto de soleadas palmeras, fue tal mi sorpresa que decidí guardar la fotografía en la nevera y olvidarme del asunto por varios días, pero, ay de mi, que al sacarla el día de ayer, descubrí que toda la blanca y fría nieve se había convertido en candente arena, las piedras volcánicas, en erizos de mar, y el alto pino sobre el que estabas recargado, en palmera crujiendo al sol.

No sé porque te escribo esta carta, tal vez tu puedas ayudarme, no lo sé, pero tengo miedo, pánico, y hasta empiezo a sentir un ligero sudar frío de tanto calor, solo espero que esta carta no queme tus dedos, como lo hizo conmigo el bolígrafo con la que la redacté.
Post a Comment